En el año 1890 llega Don Pascual Toso a Mendoza, proveniente de Italia. En estas tierras implanta viñedos y elabora sus uvas de la misma manera que en su tierra natal.
Todo un siglo transcurrió y varias generaciones continuaron con la tarea de perfeccionar el arte del vino.
A partir del año 1995, Pascual Toso, nieto del fundador, junto a sus hijos repiten la historia y fundan una nueva empresa llamada "Viñas de Barrancas", con la cual comienza una nueva etapa de trabajo y pasión, donde se mezclan la artesanía de más de un siglo con las últimas técnicas de producción y elaboración. |